La llave que abrió el último mensaje
  Durante unos segundos, nadie en la sala dijo nada. La llave, la foto y la nota quedaron sobre
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El cuervo bajo la estrella
  Martín no volvió a mirar la carretera. Durante unos segundos se quedó con el caballo de madera
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El cuervo de la media luna
  Don Abel no volvió a ponerse los lentes. Los sostuvo en la mano, apretados contra el pañuelo
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El cuervo que dormía bajo la llave
  Ernesto no volvió a tocar el vaso de agua. La llave vieja seguía sobre la mesa, atada con aquel
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El cuervo que volvió a Burgos
  Julián no volvió a sentarse. La servilleta le temblaba dentro del bolsillo del chaleco, justo
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La noche en que Irene dejó de ser invisible
  Durante unos segundos, el hotel entero pareció quedarse suspendido. Las lámparas de cristal seguían
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La noche en que Mariana volvió a ser dueña de su historia
  Por unos segundos, el salón de bodas dejó de parecer un lugar de fiesta. Las luces doradas seguían
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El día en que Alba dejó de pedir permiso
  Durante unos segundos, nadie en la finca se movió. Las guirnaldas de flores blancas seguían balanceándose
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Cuando Lucía recuperó el velo
  Durante unos segundos, el salón entero quedó suspendido en una quietud imposible. Las lámparas
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La servilleta que nadie debía leer
  Cuando las ruedas tocaron la pista de Madrid, la niña apretó mi mano con tanta fuerza que sentí
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